La nevera de la farmacia: termolábiles y cadena de frío
La nevera es el punto de la farmacia donde un descuido se paga más caro: un fallo y hay que tirar vacunas o insulinas. Aquí tienes qué exigen las fuentes oficiales, cómo organizarla y qué hacer si se rompe la cadena de frío.
Base de esta guía: el protocolo de evaluación de oficinas de farmacia de la Junta de Andalucía (2022), las Buenas Prácticas del Consejo General de Colegios (2016), el Real Decreto 175/2001 y la guía del MICOF sobre termolábiles. La cifra de conservación (2 a 8 °C) coincide en todas.
Qué exige la inspección andaluza
Según el protocolo de la Junta de Andalucía (2022), se comprueba que:
- Hay un frigorífico en funcionamiento continuo, con capacidad suficiente para el almacenamiento exclusivo de medicamentos y sustancias termolábiles, capaz de mantener 2 a 8 °C.
- El frigorífico tiene un termómetro o termosensor que indica la temperatura máxima y mínima del interior.
- Se comprueba diariamente la máxima y la mínima y se anota en un registro que se conserva al menos 6 meses.
- Se mantiene la cadena de frío de los termolábiles.
Además, en el apartado de calidad se pide un protocolo por escrito para termolábiles, con la temperatura del frigorífico y del local y la persona designada para anotarla, y que el sistema de almacenamiento respete criterios de termolabilidad.
Cómo organizarla (recomendaciones de los colegios)
- Uso exclusivo para termolábiles: sin alimentos.
- El termómetro se coloca en la zona central del frigorífico, en un estante intermedio, nunca en la puerta (Consejo General y MICOF).
- Los medicamentos no tocan las paredes: el MICOF recomienda al menos 4 cm de separación y que no ocupen más de la mitad del espacio, con huecos entre envases para que circule el aire.
- Los envases pesados no van en la puerta, que es la zona más inestable.
- Características útiles del frigorífico, según el MICOF: puerta de cristal, cierre seguro y enchufe de seguridad (para que no se desenchufe sin querer), y separado de la pared al menos 15 cm.
- Si la farmacia elabora fórmulas, el Real Decreto 175/2001 exige un frigorífico con termómetro de máxima y mínima para los termolábiles, sean materias primas, producto a granel o terminado. Si es el mismo que el de los medicamentos, la zona de los productos de formulación debe estar bien diferenciada (protocolo de la Junta).
Al recibir termolábiles
Se comprueba que se ha mantenido la cadena de frío durante el transporte. Si no es así, según el MICOF, se devuelven al proveedor. Y hay que llevarlos al frigorífico enseguida: mira el orden de trabajo en la guía de recepción de pedidos.
Si se rompe la cadena de frío (avería, corte de luz…)
El MICOF propone:
- Inmovilizar los envases afectados.
- Hacer un listado de los medicamentos y las cantidades.
- Revisar la estabilidad según la temperatura alcanzada y el tiempo de exposición, empezando por la ficha técnica de cada medicamento.
- Si hay dudas, consultar al laboratorio para saber si el producto sigue siendo apto.
Las Buenas Prácticas del Consejo General añaden algo muy práctico: conviene tener un listado de los termolábiles con su plazo de validez a temperatura ambiente, que sirve para saber qué habría que desechar tras una avería y para atender consultas de pacientes que viajan. Ese tipo de listados se pueden consultar en Portalfarma.
Anota siempre lo ocurrido: el registro diario debe recoger también las actuaciones que se hicieron ante una anomalía.
Un ejemplo que conviene saber
Según el MICOF, las insulinas pueden conservarse a temperatura ambiente (15-25 °C) durante 30 días tras abrirlas. Como con todo, lo que vale es la ficha técnica del producto concreto.
Fuentes
- Junta de Andalucía: protocolo de evaluación de oficinas de farmacia (2022)
- Consejo General: Buenas Prácticas 07 (2016)
- MICOF: medicamentos termolábiles
- Real Decreto 175/2001 (apartado 2.1)
Información orientativa a partir de las fuentes citadas. Sigue las indicaciones de tu colegio y de la inspección de tu comunidad.